La emblemática Placeta de La Ranilla, la plaza Pérez Galdós, fue el escenario donde el domingo fueron homenajeados los vecinos y vecinas encargados del cuidado y enrame de las cinco capillas del barrio de La Ranilla: El Calvario, Las Maretas, Calle Doctor Ingram, Cruz Verde y La Placeta. Además, se inauguró una exposición de paneles de la FPAV sobre la historia de las capillas de Puerto de la Cruz, y la maqueta de la Capilla de Las Lonjas, construida en 1891 por Gregorio Pérez Yanes. Esta exposición permanecerá abierta al público durante la presente semana en el antiguo convento de Santo Domingo. A continuación, el profesor José Javier Hernández impartió una charla sobre ‘La historia de Puerto de la Cruz y sus cruces’, en la que remarcó la importancia de las fiestas de mayo en la definición y consolidación de la identidad del pueblo portuense.
La alcaldesa Lola Padrón cerró el acto y recuperó la tradición de la lectura pública de la Real Cédula de Felipe IV de 1648, documento histórico que marcó un hito en el proceso de la independencia administrativa de Puerto de la Cruz. Con posterioridad, el grupo La Parranda Portuense ofreció un concierto en la plaza de la Iglesia, en el que presentó el ‘Canto a Puerto de la Cruz’, de Enrique Ortí y Luís Gálvez.
La alcaldesa Lola Padrón agradeció la inestimable colaboración de la Federación Portuense de Asociaciones de Vecinos “para recuperar la celebración institucional del 3 de mayo, como complemento del tradicional enrame de cruces y de los oficios religiosos, con este acto público que en años venideros llevaremos rotatoriamente por todos los barrios del Puerto”. Padrón recalcó que tal y como señala el historiador e investigador portuense Nicolás Barroso, “la fundación de la ciudad de Puerto de la Cruz fue en realidad el resultado de un proceso que se extendió a lo largo de siglo y medio de historia”. No obstante, recordó que en opinión del ex alcalde, historiador y cronista José Agustín Álvarez Rixo, “en todo este largo y convulso proceso la fecha del 3 de mayo de 1651 representa un antes y un después en la historia de Puerto de la Cruz”.
“En aplicación de la Real Cédula de 28 de noviembre de 1648 del Rey Felipe IV, el Puerto mantuvo el derecho a constituirse en lugar exento de La Orotava y con alcalde pedáneo propio, que tomó posesión el mencionado 3 de mayo de 1651. Si bien es cierto –puntualizó Lola Padrón- que no se alcanzaron todas las reivindicaciones planteadas por la comunidad portuense, fue esa fecha la que cerró al menos provisionalmente un proceso histórico amplio y complejo por la independencia administrativa del hasta entonces denominado Puerto de La Orotava”.
El alcalde e ilustrado portuense José Agustín Álvarez Rixo ya celebró en 1851 el 200 aniversario de los acontecimientos del 3 de mayo de 1651. “Tras unos años de olvido de lo que en otros mandatos fue tradición y costumbre, el actual Gobierno Municipal ha querido este año, con la colaboración de la Federación Portuense de Asociaciones de Vecinos (FPAV), recuperar para la fecha del 3 de Mayo y las Fiestas Fundacionales y de Exaltación de la Santa Cruz, la relevancia que se merecen porque un pueblo sin historia y sin memoria es un pueblo muerto y sin futuro”, concluyó la alcaldesa Lola Padrón.