El duende de la creatividad se metió en nuestras vidas a través de las fiestas y hoy (ayer) estamos aquí, orgullosos, anunciando su comienzo", indicaron los pregoneros de las Fiestas del Gran Poder de Dios y Virgen del Carmen.
MARCOS MARRERO Y MARÍA DÍAZ abren las fiestas del puerto.
Los prestigiosos diseñadores de moda tinerfeños Marcos Marrero y María Díaz glosaron, a dúo, todas sus vivencias singulares sobre las Fiestas de Julio en honor del Gran Poder de Dios y de la Virgen del Carmen, en el transcurso de la lectura del Pregón, que tuvo lugar ayer en el patio central del antiguo convento de Santo Domingo, "un marco incomparable", como lo calificó el concejal de Fiestas, José Serrano, en la presentación de parte del programa y de los dos oradores.
"Nuestro trabajo -indicaron- es consecuencia de todo aquel empeño de antaño: de las galas, de sus candidatas, de las carrozas... El duende de la creatividad se metió en nuestras vidas a través de las fiestas y hoy (ayer) estamos aquí, orgullosos, anunciando su comienzo".
Marrero y Díaz plasmaron de forma gráfica, con todo lujo de detalles, sus sensaciones acerca de estas fiestas desde su niñez hasta ahora, y transmitieron al público que llenaba la estancia de la casona la percepción de todos los sentidos que envuelven estas celebraciones veraniegas desde el toque de diana el martes de la embarcación: el batir de las olas que "se preparan para recibir a la Virgen y San Telmo, el bullicio que se forma en torno a la capillita antes de comenzar la misa de la mañana; los gritos de los pescadores llegando a la iglesia; el Ave María cantado desde el balcón de la casa de Gerardo; la voz del Pirulín presentando la cucaña; los fuegos de la Virgen desde la punta del muelle; los susurros en la iglesia, mientras se viste a la Virgen del Carmen y el Gran Poder; el cantar maravilloso, y que nos pone los pelos de punta, "del no pasa nada, la Virgen está embarcada...".
Un pregón repleto de personajes, situaciones, de las esencias de la ranilla, de sus hombres y mujeres, en torno a unos sentimientos comunes.
Articulo Publicado en El Dia.